En muchos lugares del mundo existe una profesión (una entre tantas) que implica, en la mayoría de los casos, vivir alejados de la familia, de comodidades, de centros urbanos ,...... y de todo aquello a lo que la mayoria estamos acostumbrados. Su labor, eso si, tiene un halo de misticismo al desarrollarse en lugares naturales, en medio de bosques, montaña o desierto. Aprenden a conocer la flora y fauna de su entorno, a traducir las señales de la naturaleza, a reconocer huellas y alteraciones (entre tantas otras cosas). Crecen y se enriquecen, no con oro, sino con experiencia, para luego compartir esos conocimientos con quienes les visitan.
A los Guardaparque, aquí y en la quebrada del ají, los motiva el amor por la naturaleza, por la belleza sobrecogedora de un cielo estrellado sin contaminación lumínica, por los sonidos de natura y por la armonia en las formas y colores.
Hoy han celebrado su día y he recordado a aquellos que he conocido de norte a sur....
Salud y larga vida!



Lindas imágenes!